Y aquí jugando con la manzana para sus encías...
sábado, 27 de diciembre de 2008
Algunos videos
Y aquí jugando con la manzana para sus encías...
viernes, 26 de diciembre de 2008
Diciembre...
Por estos días, luego de 5 meses y medio de exclusividad de leche materna, comenzara a descubrir otras sensaciones gustativas. En primer lugar, probará los purés de verduras y en un par de semanas descubrirá algunas frutas de la estación (manzanas y peras). En la feria de la ciudad, solo vienen agricultores locales. Algunos de ellos producen frutas y verduras sin ningún tratamiento químico...es allí donde buscaremos los primeros sabores para nuestro Santiago.
Mientras tanto, cada vez que nos acompaña en la cocina, observa e intenta tomar cualquier cosa que esté a su alcance para llevarse a la boca. Lamentablemente para él, solo encuentra unos insípidos objetos: los anillos para morder, sus libros, las mantas de polar y un elefante (nuevo integrante de su fauna amiga).
Aqui mas y mas fotos
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sábado, 13 de diciembre de 2008
5 meses
Al Santiago, nosotros le llamamos simplemente Santiago. A veces le llamamos “chico” y “rayas” cuando anda con su pijama de rayas. Hace como veinte días dejamos de llamarlo “gordo”, y como ahora podemos ver su cuello, se nos hace más fácil ponerle su collar. En la calle, le han dicho de todo: pequeña guagua china, le dicen niño luminoso, dorado, gracioso, esta guagua tibetana, esta guagua tiene “un qué sé yo”... entre otras frases-apelativos-adjetivos.
Sobre sus comidas, pasó de siete-ocho tetas diarias a cuatro-cinco. Consecuencia, su peso se estancó. Sin embargo, sus cachetes siguen gordos y rosados. Sus noches están siendo más tranquilas, se está durmiendo tipo 20-21 horas y generalmente se despierta tipo cinco de la mañana.
Una cosa que lo calma y que al mismo tiempo le fascina, es un masaje con aceite de sésamo que le hacemos casi diariamente. A penas se da cuenta del masaje, comienza a parlotear y a reírse a carcajadas…
Bueno mejor dejo unas fotos tomadas entre ayer y hoy
Parte 2 de fotos
martes, 4 de noviembre de 2008
Mis amigos
jueves, 16 de octubre de 2008
Videos
Este otro video muestra un primer paso en sus ganas de pararse y caminar.
sábado, 11 de octubre de 2008
Grenoble, Hyeres, 3 meses y otras cosas
La partida de Grenoble: el lunes de la semana en que nos iríamos de Grenoble, creo que todos (los tres) amanecimos en modo: nos vamos de acá. Con conciencia hice cada uno de los trayectos que había hecho por más de cuatro años.
Hace unos días habíamos ido a despedirnos de la Clínica Mutualista, lugar clave en nuestras vidas. Miramos los tres desde la calle, la ventana de la sala donde había nacido el Santiago y deseamos suerte y alegría para las personas que se encontraban protagonizando otro nacimiento…
Así esa semana ir a comprar el pan, ir al supermercado, pasar a dejar y buscar cosas prestadas a casas de amigos, comer con ellos, despedirse de los vecinos que nos decían que cuando volviéramos a Grenoble y que debíamos ir a visitarlos con el Santiago para que vieran cuanto había crecido, fueron todos esos momentos despedidas sucesivas…
Llego el domingo y con las imágenes de este Grenoble, partimos temprano, autos cargados, el depto semivacio (así lo vimos por última vez el Santiago y yo, porque el Jorge lo vio vacio completo con eco y todo) y llegamos a Hyeres en algo más de cuatro horas.
Entramos a la casa, una casa llena de luz, tamaño ideal para nosotros tres y con la decoración de sus dueños. Conversamos con el profesor de Jorge y su esposa, nos presentaron algunos vecinos y partieron.
En ese momento, sensación de soledad, de bajarse en la estación y ver partir el tren…
Ordenamos lo básico: el dormitorio. Sacamos una tele de 20 mil pulgadas y kilos, un espejo enorme, cambiar sabanas, traer la cama del Santiago al lado nuestro y acostarse porque era tarde y al otro día empezaba el principio de nuestra vida en Hyeres.
El Jorge partió al día siguiente a Grenoble, entregar el departamento, terminar los últimos trámites. Y yo y Santiago acá juntitos, entremedio de cajas, como pollos en corral ajeno.
Rápido comprendimos que estar acá era una suerte increíble, salir…escuchar pajaritos, un jardín mediterráneo con higuera, nueces, aceitunas, limones y parras me hizo pensar en la casa de la Gran Avenida.
Esperamos con paciencia esas 30 y tantas horas que llegara el Papá de esta casa. Entremedio el Santiago me miraba con cara de intriga sobre que hacíamos acá, sobre donde estaba el Papá, sobre que significaban todas esas cajas y pensaba que la mejor respuesta que podía darle era la teta y tenerlo en brazos prácticamente todo el día. Esa noche nos dormimos juntos casi al mismo tiempo…muchas cosas en poco tiempo. Luego yo estuve medio dormida y despierta esa noche reconociendo el lugar, cuidando a mi chiquitito, pensando en el Jorge y en este nuevo trayecto de vida antes de volver a Chile.
Las dos semanas que siguieron fueron un tobogán sin fin. Todos confundidos, ordenando, a veces con hambre, con sueño; muy cansados, viendo el sol, con una lluvia feroz el martes pasado, con la visita del Mistral (un viento fuerte que sopla acá a veces), viendo la ciudad, el mar, el mediterráneo…uf!
Desde ayer las cosas se han calmado medianamente. Todos empezamos a entender los ritmos del otro. La casa esta ordenada y ahora sí parece que somos nosotros quienes vivimos aquí, el Santiago ha dormido grandes siestas y cuando se despierta parece que ya reconoce el lugar.
Hoy que se cumplen 3 meses de su vida, sigue adorando bailar, tomar teta, salir a pasear, que estén con él, que bailen los otros, mirar las hojitas de los arboles. Ya agarra cosas con su mano y una de las cosas que más le gusta es su mano.
Hoy encontramos el mercado de los agricultores locales y compramos cosas ricas.
Hoy pasó otro día importante acá en Hyeres y cuando termino de escribir esto ya está entrando la noche y el Jorge esta con el Santiago que claramente se despertó después de casi media hora de microsiesta.
miércoles, 8 de octubre de 2008
Una timida rutina
Aqui la sencuencia entonces.
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jueves, 2 de octubre de 2008
Hyeres
El viaje continua y por ahora nos estacionamos en una casa con dos habitaciones, un salón, una cocina, una terraza, un lavadero, dos cuartos de cachureos, un gran patio y una flor de la pluma que cubre gran parte de la entrada de la casa. Para el Santiago es fascinante, las ramas se mecen, las hojas vuelan y para él es como si tuviese ante sus ojos un gran móvil de tamaño gigante.
Cuando llegamos aquí, descargamos y nos fuimos al mar…que casi sin darnos cuenta nos recibía con una puesta de sol que no veíamos hace un buen tiempo ya…pero que para nuestro “Santiago de Grenoble” era su primera vez.
Algunas fotos...
miércoles, 24 de septiembre de 2008
La teta y el agua
Otro dominio donde se siente bien, es con gente. Ayer fuimos a la casa de unos amigos y por supuesto la estrella de la fiesta era él. Y él, muy tranquilo escuchando y descubriendo todo a su alrededor. Fuimos y vinimos en su portabebés...le encanta, como que sabe que cuando entra allí, es porque vamos a salir a darnos una vuelta. Al mismo tiempo, es como un somnífero...dos cuadras y se duerme.
Otro cosa que le gusta es su baño diario...claro que el jabón y cia. lo ponen algo tenso. Una vez en el agua, todo cambia, se relaja y lo disfruta. Teniendo esto presente, hoy lo llevamos a una piscina temperada y fue su primera vez. Estaba contento, pero a la vez medio atónito, sobretodo que luego tuvo que tomar una ducha conmigo para sacarse el agua de la piscina. Las guaguas están llenas de primeras veces...
Foto entrado al agua:
viernes, 19 de septiembre de 2008
martes, 9 de septiembre de 2008
2 meses
sábado, 30 de agosto de 2008
Algunas cifras
jueves, 28 de agosto de 2008
jueves, 21 de agosto de 2008
40 días
El vivir en Grenoble ha sido una de las experiencias mas variadas de mi vida. Hemos conocido gente, costumbres que me han aproximado enormemente a la sensación de sentirme parte del mundo.
Me encanta Chile, protegido entre la cordillera y el mar, como aislado de todas las cosas que ocurren al otro lado de la montaña, sin embargo es indudable, que al estar acá he visto y aprendido cosas de las que tal vez ni me hubiese enterado en mi querido terruño.
40 días después del parto, las familias árabes acompañan a la nueva madre y a la guagua. Hay que ayudar a esta dupla, porque es cansador este periodo de adaptación, este conocerse y descubrirse cada día. Entonces generalmente el papá, la mamá y hermanos de la nueva madre vienen a alimentarla, le enseñan a hacer dormir a la guagua y recordarle miles de cosas que tal vez se heredan de forma intuitiva.
Santiago, Jorge y yo estamos a 40 días, del día aquel donde la explosión Yang de Santiago lo hizo presente en nuestras vidas. Decidido, directo, un rey de espadas, en casi 7 horas nuestro pequeño llego a nuestras vidas, poniendo un orden nuevo, reconfigurándonos, haciéndonos sentir como nunca, y al mismo tiempo, con una delicadeza única, como lo había hecho desde que se instalo en mi cuerpo.
Tuvimos la suerte de que parte de esos 40 días, los vivimos con Samita y Pepita, que vinieron a nuestro encuentro para hacer una pequeña "comunidad de Santiaguillo" donde compartimos esta intensa fiesta de vida. Vinieron, vieron y creo que en lugar de vencer, fueron fulminadas por la mirada de este Santiago, criatura de ojos sin par.
Cuando pasaron casi 30 días mi cuerpo se empezó a recuperar casi del todo. Es cierto que a veces todavía hay un poco de cansancio, pero es un cansancio energético. No hay día igual al otro, aunque se asomen tímidamente algunos horarios. Desde que Santiago esta aquí todos los días son diferentes unos de otros, días de descubrir cosas nuevas, en él, en nosotros.
Cuando pienso en los libros que te hablan de reconocer llantos en la guagua y señales, pienso en realidad que las guaguas son los seres más perfectos y abiertos. Una guagua esta abierta a lo que le propongas. No hay recetas para saber como le darás de comer, como lo vistes, como lo bañas, como juegas con él. La guagua deposita toda su confianza en ti y ahí vera uno que hace.
En la clínica, creía que me iba a hartar del desfile de matronas, enfermeras, nutricionistas y visitas. Un día, entró una señora ruda, una puericultrice. Yo estaba cansada y en un momento le dije que no sabia como hacer una cierta cosa, pero luego le dije que a veces sentía que no sabia hacer nada, me dijo: hágalo como lo sienta. Punto.
Y eso es, no puedes querer no equivocarte nunca, no puedes pretender manejar el cuidado, la relación, la existencia de tu hijo, porque eso se esta haciendo a cada segundo, entonces, solo hay que hacer, hay que actuar y los errores se corregirán y cada día que pasa integras mas cosas, esa presencia es parte de tu vida.
El Santiago es algo natural en nuestras vidas, es algo que tenia que ser y la magia ha permitido que este acá. Y eso ya esta aquí.
Están acá sus ojos eternos, están acá sus ruidos de pájaros tropicales, esta acá su llanto desconsolado a veces, esta acá su sonrisa grande y generosa, están acá sus pelos parados, esta acá su cuerpo tónico, esta acá su dulce olor a leche, esta acá su fuerza de viajero del espacio…esta acá porque en cada cosa pequeña y trascendente hay magia, esta acá porque si uno desea con fuerza todos los deseos de cumplen…esta acá porque hay vida.
Que un girasol se abra para celebrar estos primeros 40 días del resto de nuestras vidas.
lunes, 11 de agosto de 2008
miércoles, 6 de agosto de 2008
Tres semanas
A ratos se incomoda, a ratos se despierta, a ratos le cambiamos pañales, a ratos sonríe, a ratos llora...pero sus actividades favoritas son estar pegado al seno y luego dormir, haciendo toda suerte de ruidos.
Sus movimientos de cabeza, sus cantos y sus mechas paradas, me hacen pensar en un pájaro carpintero...es un verdadero "Pájaro Loco".
Cuando esta en vigilia, levanta su cabeza como una tortuga. Una tortuga parece cuando lo llevo envuelto en el "porta-guagua", solo deja ver sus patas con sus dedos de babucha, sus manos empuñadas como un perfecto recién nacido y su cabeza que sobresale por entre las telas.
Cuando esta incomodo, lloriqueando, pegando patadas, retorciéndose en su cuna, hay pocas cosas que lo tranquilizan...su teta por supuesto...y luego un paseo en el "porta-guagua". Me mira, lo tomo, lo instalo y salimos a caminar...a los dos minutos esta durmiendo, quizás sonando con una teta gigante llena de leche.
Mas fotos...
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sábado, 26 de julio de 2008
Dos semanas
El viernes 11 por la tarde, almorzamos la clásica sopa alrededor de las 14 horas…la Galia ya sentía algunas leves contracciones desde el miércoles anterior, día que había comenzado a desprenderse el tapón mucoso. Con estos dos signos, comprendimos que el parto podía ocurrir dentro de los próximos tres días.
La tarde del viernes, como había sido su costumbre durante el embarazo, la Galia se recostó unos minutos a descansar. Las contracciones eran cada vez mas cercanas e intensas. Cerca de las 16 horas salimos a buscar a la Andrea que llegaba desde el aeropuerto de Saint Exupery de Lyon al terminal de buses de Grenoble, pero las contracciones era tan intensas que impidieron que la Galia llegase al Terminal. Entretanto, llamamos a la maternidad para asegurarnos que podíamos partir al encuentro de Santiago. Allí las matronas nos dijeron que volviésemos a casa y que controlásemos el ritmo y pausa de las contracciones. Luego de un breve abrazo con la Andrea volvimos a paso de tortuga hacia el departamento.
Al principio del embarazo habíamos pensado llegar caminando a la maternidad. Durante los controles pudimos calcular que la maternidad se encontraba tan solo a 15 minutos del departamento. Pero ese día, las contracciones eran tan intensas que nos hicieron cambiar de opinión. Llamamos a Ramón, quien llegó a buscarnos en menos 15 minutos.
Tomamos nuestras mochilas y llegamos a la clínica a las 18:45. Subimos al segundo piso y llamamos a las matronas para que examinaran a la Galia. 10 minutos más tarde nos metieron en una sala de preparto. Resultado; cuello cerrado y a media distancia. Tuvimos una pequeña decepción porque imaginábamos que se trataba de un falso trabajo de parto y que debíamos volver a casa. Pero para estar bien seguros la matrona nos dijo que harían un monitoreo de las contracciones y de los latidos cardiacos de Santiago, durante los próximos 30 minutos. Entretanto, nos trajeron un supositorio y un paracetamol para aliviar el dolor de las contracciones. La Galia y yo pensábamos que habíamos partido demasiado temprano y que deberíamos haber esperado que las contracciones fuesen aun mas agudas e intensas.
A las 19:30 horas es el cambio de turno del personal de la maternidad. En reemplazo del equipo que nos recibió, llegó Carole, la matrona de turno, junto a Laureanne, una estudiante de matrona (digamos “enfermería mención matrona”) de ultimo año, quien ese día hacia su ultimo día de practica antes de titularse. Laureanne fue quien se hizo cargo de la parte práctica de todo el proceso de parto, bajo la estricta vigilancia de Carole. Al cabo de cuarenta minutos de monitoreo, llegaron estas nuevas matronas para revisar a la Galia.
La Carole le pidió a la Galia que le contara como se sentía. Pero la Galia casi no podía hablar. En ese minuto me acordé que la semana anterior, en la visita que hicimos a la maternidad, nos mostraron las salas de parto y las habitaciones. En esa oportunidad la Matrona, medio en serio medio en broma, nos dijo :
- cuando las contracciones les impidan hablar, recién ahí vengan a la clínica.
Sin embargo, cuando Laureanne hizo la segunda revision dijo:
- ”tengo un cuello abierto de entre 3 o 4 cm”.
Los cuatro nos pusimos super contentos y ella dijo:
- “deben quedarse, vamos a ver donde los ponemos”.
Pasadas las 20 horas nos llevaron a la habitación 128 (cuyas cifras sumadas hacen 11). Mientras yo vaciaba las mochilas, la Galia tomó una ducha caliente y se puso una camisa, en medio de dolores muy intensos. En eso subió la Florida quien nos dijo que nos daba coraje y fuerza porque el trabajo recién comenzaba. En teoría, una vez que el cuello esta a 3 o 4 cm, hay que contar una hora por cada cm de dilatación hasta llegar a 10. Eso significaba que aun faltaban 6 a 7 horas trabajo.
Yo notaba que la Galia esta hiper concentrada trabajando su respiración, con las técnicas aprehendidas en el curso de preparación al nacimiento. Unos días mas tarde la Galia me dijo que estaba en una suerte de trance conversando con el Santiago y pidiéndole que sea gentil, que estábamos preparados para recibirlo y que podía venir cuando el quisiera.
Unos minutos mas tarde, La Galia comenzó a sentir una presión muy intensa en la zona anterior del perineo. Era la cabeza del Santiago que con cada contracción hacia presión…la Galia sentía que el Santiago estaba a punto de salir, y en medio de algunos gritos me hizo llamar a las matronas. Ellas llegaron corriendo y se dieron cuenta que el cuello del útero estaba dilatado casi por completo. Una de ellas salio a preparar la sala de parto (la numero 3) y nosotros la seguimos caminando. Afuera estaba la Andrea quien nos vio irnos caminando por el pasillo. Yo sentía que mi corazón latía a mil por hora y que las cosas estaban yendo bastante mas rápido de lo que habíamos imaginado.
Una vez en la sala de parto, me quite las sandalias y la Galia quiso estar completamente desnuda. Allí estábamos nosotros dos, en medio de una pieza mas bien fria y a media luz. Estaban ademas, la Carole y Laureanne. Mas tarde se nos uniría una asistente que se ocuparía del Santiago.
Eran pasadas las 21 horas y las contracciones seguían muy cercanas e intensas…En ese minuto la Carole le dice a la Galia que tiene que decidir si llamábamos al anestesista, para que ponga la peridural, porque que luego seria demasiado tarde. Dijo además que el Santiago era un niño de las 23 horas, es decir que nacería dos horas mas tarde. Entonces la Galia, casi sin pensarlo, dijo que no quería ningún tipo de anestesia.
En la hora y media que siguió la Galia probó todas las posiciones posibles: caminaba de aquí para allá por la sala de parto, se puso en cuatro patas, se colgó de una barra, se recostó en la cama, se puso de medio lado, se apoyo en mis brazos, etc. El Santiago encajababa su cabeza a cada contracción y la Galia tenia ganas de pujar, pujar y pujar. La Carole, uso las buenas palabras para hacerle entender a la Galia que debía guardar fuerzas para la parte final del parto, que solo debía pujar una vez que el Santiago estuviese bien comprometido en el canal de parto.
Hasta allí, yo miraba el reloj mural cada dos minutos. Sentía que el tiempo estaba estacando, que el tiempo no avanzaba, como si el presente se hiciese presente en permanencia. Estaba ansioso, excitado, como fuera de mi cuerpo, tratando de estar presente, pero sintiendo medio inútil. El trabajo fuerte esta ocurriendo en el cuerpo y alma de ella y de él, en esa complicidad única entre madre e hijo. Yo esperaba mirarle a los ojos.
La fase de expulsión final duro alrededor de 30 minutos. La Galia estaba sentada en la cama. Yo estaba detrás de ella, tomándole las manos. Aurelienne estaba en cuclillas esperando al Santiago para girarlo una vez que sacase su cabeza. Carole, estaba alentando a la Galia, vigilando los movimientos de su compañera y observando atentamente los latidos cardiacos del Santiago. En medio de esa comunion, Carole dijo:
- Galia, espera que venga una contracción y junto con ella puja con todas tus fuerzas. La cabeza del Santiago esta aquí, la estamos viendo.
La Galia pidió que hablásemos bajo y comenzó a pujar durante media hora.30 minutos que la dejaron muy cansada y agotada. Al cabo de ese tiempo las matronas vieron que la frecuencia del ritmo cardiaco del Santiago comenzaba a bajar, entonces decidieron ayudarlo haciendo un pequeño corte para que pudiese salir más rápido. Dos segundos más tarde, exactamente a las 23:02 de la noche (17:02 hora chilena), la Galia y yo tomábamos a esta rata llamada Santiago, quien de un solo grito, nos decía que estaba por fin fuera de su burbuja. Lo pusimos sobre el pecho de la Galia y allí se quedó por cerca de dos horas, sintiendo el calor y olor de su madre, quien lo alimentaría casi inmediatamente.
Una vez que el cordón umbilical “dejo de latir”, las matronas pusieron unas pinzas. Me pasaron unas tijeras y di el corte que lo separaría definitivamente de la placenta que lo acogió por casi 40 semanas.
La noche anterior, el Santiago se despertó llorandoa las tres de la mañana. Pedía su teta que tanto aprecia. Antes de ponerlo contra su madre, medios dormidos empezamos a mudarlo sobre la cama. Lo sacamos de su cuna, desabrochamos su “pijama-pilucho” y pusimos un pañal sobre la sabana. Trajimos su pomada de aceite de oliva y cal; y unos algodones húmedos. Ya casi habíamos terminado cuando sin aviso nos dejó llenos de caca por todos lados. Digamos que el Santiago “goza de muy buena salud”.
Mas fotos aqui.
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sábado, 19 de julio de 2008
Vuelta a casa
Jorge y Galia
domingo, 13 de julio de 2008
Santiago Emilio
Como un relámpago llegaste a nuestras vidas. Rápido, seguro, intenso.
Siendo fiel a la rata china que eres, esperaste la noche de un día de luna creciente, para dejarte acariciar.
Nosotros buscábamos tu nombre sin parar. Y tú, ya lo sabias...por qué quisiste llamarte Santiago?, por qué no dejaste que te llamásemos Mateo ni Pedro ni Joaquín como decía tu primo?
Santiago, eres simplemente cototudo…y te queremos mucho…
Jorge y Galia
Un video:
viernes, 4 de julio de 2008
Alli y aqui
Desde aquí escuchamos tus latidos, imaginamos tus pies, tus manos, tu panza, tus dedos, tu pelo, tu mirada. Allí, casi sin conciencia, descubres lo que hasta ahora es tu mundo propio, un mundo solo para ti. Desde allí, escuchas nuestras voces, sientes quizás nuestras manos, nuestra presencia.
Allí, mientras te chupas el dedo, nosotros caminamos hacia ti y sentimos tu enorme presencia. Aquí en casa, nos preparamos, ya te acariciamos, te queremos y te escribimos.
Allí, si hace una par de semanas te movías a tus anchas, hoy con menos espacio comienzas a sentirte algo mas grande. Das patadas, te mueves y te calmas con los movimientos de cuna que el cuerpo de tu madre te regala, lugar donde te sientes seguro y tranquilo.
Allí no sientes frío ni calor. Aquí, aunque tenemos ropa para abrigarte -ropa que te mandaran los tuyos de Chile- sentirás frío por primera vez. Pero no te preocupes, nuestras caricias, nuestro amor, nuestros brazos te cuidaran para que te sientas tan bien como allí.
Aquí te esperan las montañas, las plazas, el mar, el cielo, todos se preparan para recibirte. Las hojas, el mercado, los ríos, el trigo, tus familiares. Estamos nosotros, esta el elefante rojo que tu madre quiso tener en casa para ti, esta la cuna de mimbre que trajimos de Aarau y estas tú.
Hasta pronto...
martes, 1 de julio de 2008
Con las fases de la Luna
El calendario dice que faltan 15 días. 15 días y la verdad es que estamos fuera del tiempo convencional. Veo, siento pasar los días y por ahora solo pienso en mi pequeño, en sus movimientos… lentos, precisos y alegres. Lo siento tranquilo, moviéndose por el agua, por la misma agua del océano que esta en su cuerpo, en el mío, en el de su padre. Son movimientos lentos y delicados de quien conoce su cuerpo y los límites de ese medio acuoso.
Pienso en mi condición de receptáculo y si a veces deseo algo, deseo que ocurra todo lo que tiene que suceder. Estar atenta para recibir la bendición de la naturaleza, para lo cual mi cuerpo es un instrumento. Que ocurra lo que tenga que ocurrir. Que el cuerpo no piense, que sienta, que bombeé la vida, como los animales cuando llega el momento de dar a luz. Que se abra todo, el espíritu, los ligamentos, las articulaciones, los corazones, que aquello que la luna nueva nos oculta se nos haga presente en la luna creciente para darle la bienvenida al dulce huésped de mi vientre.
A veces pienso que esa separación va a ser fuerte. Este tiempo me sirvió para ver como mi cuerpo, como mi espíritu, como el mundo que me rodea se transformo a mi alrededor, para dejar atrás una antigua vida. Y cada día que ha pasado, cada día que siento los movimientos del sol que llevo en el vientre, cada vez que veo cosas distintas en mí, confirmo que esto que estoy haciendo ahora, es lo que más quiero hacer en el mundo. Esperar a mi hijo, junto a su padre, disfrutar de la magia en todo, presente todos los días, salir a caminar, hablar, reírse, llorar, mirar la hoja de árbol con conciencia, el susurro del rio, la nieve, la irrupción de la primavera, la fuerza del sol, las tardes los tres en el parque cerca de la casa, las estrellas…
Es como si al lado de nosotros se preparara una fiesta, es una fiesta para la cual hemos preparado nuestros corazones y hay una certeza de que lo que ocurra ese día quedara sellado en nuestra alma, pero esta semana no hay urgencia, esta semana hay paz, ciencia y presencia.
Y yo solo quiero agradecer todos y cada uno de los momentos que hemos vivido hasta ahora. Todo el amor, el amor fuerte como una corriente que abunda, que sale por toda partes, lo fácil de estos días, todo es liviano, todo lo bello esta en lo simple y ordinario. Despertar, comer, ir a comprar, sentir calor, todo, todo tiene ritmo propio, no hay nada que hacer, solo hay que dejarse llevar.
Que nos lleve entonces la luna nueva a ese día donde, todos atravesaremos el túnel misterioso, de ser todo a ser algo concreto, de transformarse, de manera definitiva, siendo una unidad, sin divisiones.
Nuestra respuesta a ese paso es un si incontestable, enorme, definitivo, un si a la vida que esta vez se anuncio durante nueve meses y se instaló junto a nosotros para siempre.
Sera hasta la luna creciente entonces….
Grenoble, el primer día de julio del año 2008.
lunes, 23 de junio de 2008
Solsticio de verano 2008
Este primero, entre lagrimas, es acerca de Grenoble :
El segundo es un saludo para ustedes en Chile:
miércoles, 18 de junio de 2008
Recta final
Por la mañana las frutas de la estación son sagradas, yo creo que nuestro hijo es fanático de la sandia. Por la noche, mientras yo comienzo a cansarme de la jornada frente al computador, con la música de Gotan Project o de Bordemar de fondo, la Galia hace sus estiramientos en la penumbra del dormitorio.
La matrona le dijo a la Galia que los recién nacidos están medios perdidos en este nuevo mundo sin límites. Sucede que si los ponen en el vientre de su madre, digamos guata con guata, ellos avanzan hacia el pecho de la madre, quizás siguiendo los latidos del corazón de su Mamá.
Son las últimas semanas antes del encuentro, y como ya es costumbre pongo unas fotos de la Galia: la primera aquí cerca del río de la ciudad y las dos otras en Aarau (Suiza), en la casa del Orlando.


viernes, 23 de mayo de 2008
Reatrapando
domingo, 18 de mayo de 2008
Frases
sábado, 10 de mayo de 2008
Algunas fotos
El Yoga, los libros, la matrona, las visitas al medico, los examenes, siempres hay algo que hacer cada dia.
Aqui algunas fotos recientes:






miércoles, 2 de abril de 2008
Francisca
miércoles, 26 de marzo de 2008
Arguien ya tiene nombre

domingo, 23 de marzo de 2008
Palabras de Arguien
Pienso que viajar es una maravilla y por ahora que me lo paso en viaje o como que preparándome para otro tipo de viaje, el venir acá me vino de perillas. Pude constatar a través de todos mis sentidos si lo que decían Sapa y Sama era cierto. Es cierto en la verdad de ellos, pero también en la mía. Efectivamente las frutas y verduras tienen otro sabor y la insolencia del sol te hacen pensar que la vida acá es más radiante que allá.
También aquí estamos rodeados de montañas, las de acá son diferentes. Mientras Los Alpes son barrocos, acá la montaña parece una gran leona echada, buena y acogedora. Las líneas suaves del relieve, su desnudez estival me hacen pensar lo diferentes de las vestimentas nivosas que no abandonan nunca Los Alpes, también querido por mí porque creo que ya percibo esas montañas.
Me ha encantado pasear por allá y por acá, sentir a la gente de quienes también Sama me habla a menudo. El reencontrarme con mi abuela fue cachilupi, ya nos percibíamos pero ahora pude estar en su casa, fiel expresión de quien es ella misma, recogiendo un poco de todo lo que encuentra y prometiéndose siempre un tiempo para observar y ordenar lo que tiene. Pude estar cerca de mis dos bisabuelas y mi bisabuelo. También sentí de cerca la presencia de mi abuelo, cuando fuimos a despedirnos de su hermana, la tía Mireya, una pepa que me impresiono porque yo sentí que tenia claro el poder sanador del arte y sin decir nada acerco el arte a la gente y parece que esa gente que nosotros no conocíamos estaban medio transformados por esa experiencia.
También me he encontrado a mi abuela paterna, que me espera ansiosa y rejura que yo soy hombre. Yo me guardo mis secretos y esa verdad que solo he contado en sueños a mis padres esta pronto a develarse. Por mientras ustedes pueden seguir apostando pues a mi me divierte escucharlos llamarme “arguien” “arguiena” “juancho” “juancha” o hasta Jennifer, el nombre favorito de mi tío Pancho que también seria divertido, pero espero que el sentido común de mis sapas impida que ese sea el nombre por el que entre a este mundo. Eso si, el León puede seguir pensando que soy su hermano Joaquín y la Rosario que me puedo llamar Natalia, puesto que esos primos son gentiles y divertidos y finalmente me gusta que cada quien imagine lo que quiera, mas importante que saber es imaginar.
He podido estar con mis tías; sama ya me había dicho lo distinta que era cada una. Cada una tiene una música especial y cuando se acercan a mí esa música se siente de lejos. Hay músicas ligeras e imperceptibles, hay otras intensas y apasionadas, a veces alegres, otras mas decaídas o cansadas, pero siento que cuando cada una piensa en mi, algo las lleva a lo esencial del momento en que también cada una de ellas tuvo “un arguien” en su guata y vivieron cosas que las hacen mas cercana a mi mama, como mujeres de un mismo grupo.
Mis primos han tenido especial cuidado de notar mi presencia. Me encanta que la Cata siempre me salude y se despida de mi con un beso, me gusta su voz y comportamiento de gato, porque a pesar de que yo y Sama debemos alejarnos de los gatos, este gata-niña nos hace bien con su ronroneo regalón. Agradezco la preocupación de Sebastián, quien quiere evitar un nombre francés para mí, además de otras consideraciones y alcances prácticos que siempre le hace a Sama. Mis primos mayores, Octavia, Flo y Baltasar han sido especialmente gentiles con Sama y en su ley adolescente también me esperan y Sama a menudo me cuenta historias de ellos, cuando fue su turno de llegar a este mundo, me habla de ojos de uva, de manos de estrellas, de criaturas lindas y buenas que alegraron tanto la vida de todos con su llegada.
He visto a mis tíos, esposos de mis tías maternas también acercarse expectantes y curiosos, como esperando mi pronta incorporación a esta tribu de primos, conformada de 7 presentes y la presencia sutil de Clemente, al ahijado de sama. Todos, los ocho hacen parte de esa tribu donde a mi me toca el numero 9. Numero que llevo con gran gratitud, solo porque ese numero me gusta.
Del lado de Sapa, mis tíos están con el aire nuevo que están trayendo otros primos. He visto al Agustín, un primo Zen que casi llega prematuro, pero a punta de tranquilidad llegó a un acuerdo con su destino para llegar en el momento adecuado y también a la Francisca, una prima de terciopelo con ojos muy abiertos. Allá seré el numero 3, numero que igualmente me agrada.
Ahora que nos vamos a nuestro pueblo temporal, Grenoble, yo quiero agradecerles todos los momentos que hemos compartido en esta estadía, fue corta pero fue justa porque me llevo lo que vine a buscar y luego traeré cosas que aquí quiero dejar.
Dejando los Andes y volviendo a Los Alpes, yo sigo sintiendo que este espacio es algo grande y extenso pero sigue siendo una sola cosa, por eso no siento que me vaya tan lejos, siento que seguimos siempre conectados y yo también esperando el momento donde podamos estar frente a frente y nos saludemos con el corazón abierto.
Los quiere mucho, Arguien.




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