Ayer fuimos al pediatra para la segunda visita médica. El Santiago tuvo que soportar dos conjuntos de vacunas, una en cada muslo...fue duro para nosotros, él pegó un solo grito por cada pinchazo. Luego nos fuimos con una receta para comprar un analgésico en forma de jarabe, contra el dolor y la fiebre. Por supuesto que el jarabe era tan malo que el Santiago no lo acepto por ningún motivo...plan B, supositorio. De todas formas...la mentada fiebre no se presentó.
A casi dos meses de su nacimiento, incluso nosotros que estamos a diario con él, nos damos cuenta de sus cambios físicos y de sus cambios de comportamiento. Ya tiene 57 cm y hace unos 10 días comenzó a chuparse el puño derecho. Si tuviese espacio en su boca se metería la mano entera. Ya esta durmiendo casi 8 horas seguidas y los llantos de la semana pasada dejan paso a agradables ratos de vigilia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario