miércoles, 8 de julio de 2009

El ultimo día en el depo de Lyon

Ayer fue mi cumpleaños y hoy que ya tengo a mi haber 32 años completamente vividos también comenzamos un nuevo momento.

La Florida, mi Mamá y tu abuela Santiago es uno de las personas más presentes durante toda mi vida. No voy a contar aquí todo lo que he vivido con ella o siquiera intentar escribir lo que ella es en mi vida, porque para mí eso es algo grabado dentro de mi corazón y porque yo sé bien que tu lo percibirás solo a través del tiempo, sin necesidad de mediar palabras.

La cosa es que hoy mi mami partió en viaje. La fuimos a despedir al taxi que la llevaría el aeropuerto y de ahí a una playa al norte con unas amigas “de la tercera edad”. Tomamos desayuno con ella y como si supieras que tal vez la mañana de hoy sería una de las últimas mañanas en su casa con ella aquí, tú quisiste reírte mucho con ella, hacerle muchos calanes para agradecer, pienso yo, todo este tiempo juntos.

No es fácil vivir con los otros, ese vivir se convierte a veces en un re-vivir otros momentos, y en cada una de esas veces no somos los mismos, estamos en otras coas, con otros intereses y por eso cada tiempo compartido nos muestra una nueva verdad.

Volver al lugar de origen tampoco es tan sencillo, te reencuentras con los otros y también contigo, con lo que eras antes de partir, con el que eres ahora y lo mejor, creo yo, con aquello que siempre has sido, aquello rebelde que siempre vuelve aparecer.

Este tiempo en que tu abuela una vez más, como siempre abrió sus brazos para acogerme y esta vez contigo y el Jorge para mí es un tiempo precioso, un tiempo más de compartir con ella, un tiempo más de saber porque la elegí a ella y no a otra para que fuera mi madre.

Y ella se fue, yo se que con la pena de que cuando vuelva ya no va escuchar cotidianamente tus risas y llantos, tus ratos de alegría y cansancio, tus gateos apurados por el pasillo, sus ganas de volver a casa solo para sentir tu olor, para ver tu desorden desparramado por su casa generosa, tu concentración por cada cosa que encuentras en el suelo.

Ella partió en viaje como símbolo del nuestro que se apronta por estos días, donde por fin Santiago Emilio entrara a una casa que será suya, en su país y donde escribirá sus primeros anos de vida.

Lo que dejamos en este último día en la casa de la Flori fue este tiempo de fines de verano, otoño y principios de invierno, el tiempo que sostuvo tu cuerpo en tu movimiento, tu crecimiento, tu autonomía de pequeño solcito maravilloso que tú eres mi Eleonoro.

Y a ti Flori mía quiero agradecerte, quiero decirte que te quiero con la fuerza de cada una de las olas que tu veras en estos próximos ocho días y que cuando vuelvas a falta de esta intensa cotidianeidad tendremos la alegría de la visita a solo 20 minutos a pie.

Fotossssssss