jueves, 16 de octubre de 2008

Videos

Esta es una saga de tres videos...el primero es uno donde el chico esta medio incomodo.




Este otro video muestra un primer paso en sus ganas de pararse y caminar.


sábado, 11 de octubre de 2008

Grenoble, Hyeres, 3 meses y otras cosas

Hace casi dos semanas que llegamos a Hyeres. Son diez para las siete de la tarde y el sol ya se acostó, pero aun hay luz. Estoy en una terraza chiquitita escribiendo en el compu, mientras el Santiago duerme una micro-siesta que no durara más de media hora y el Jorge trabaja en su tesis.
La partida de Grenoble: el lunes de la semana en que nos iríamos de Grenoble, creo que todos (los tres) amanecimos en modo: nos vamos de acá. Con conciencia hice cada uno de los trayectos que había hecho por más de cuatro años.
Hace unos días habíamos ido a despedirnos de la Clínica Mutualista, lugar clave en nuestras vidas. Miramos los tres desde la calle, la ventana de la sala donde había nacido el Santiago y deseamos suerte y alegría para las personas que se encontraban protagonizando otro nacimiento…
Así esa semana ir a comprar el pan, ir al supermercado, pasar a dejar y buscar cosas prestadas a casas de amigos, comer con ellos, despedirse de los vecinos que nos decían que cuando volviéramos a Grenoble y que debíamos ir a visitarlos con el Santiago para que vieran cuanto había crecido, fueron todos esos momentos despedidas sucesivas…
Llego el domingo y con las imágenes de este Grenoble, partimos temprano, autos cargados, el depto semivacio (así lo vimos por última vez el Santiago y yo, porque el Jorge lo vio vacio completo con eco y todo) y llegamos a Hyeres en algo más de cuatro horas.
Entramos a la casa, una casa llena de luz, tamaño ideal para nosotros tres y con la decoración de sus dueños. Conversamos con el profesor de Jorge y su esposa, nos presentaron algunos vecinos y partieron.
En ese momento, sensación de soledad, de bajarse en la estación y ver partir el tren…
Ordenamos lo básico: el dormitorio. Sacamos una tele de 20 mil pulgadas y kilos, un espejo enorme, cambiar sabanas, traer la cama del Santiago al lado nuestro y acostarse porque era tarde y al otro día empezaba el principio de nuestra vida en Hyeres.
El Jorge partió al día siguiente a Grenoble, entregar el departamento, terminar los últimos trámites. Y yo y Santiago acá juntitos, entremedio de cajas, como pollos en corral ajeno.
Rápido comprendimos que estar acá era una suerte increíble, salir…escuchar pajaritos, un jardín mediterráneo con higuera, nueces, aceitunas, limones y parras me hizo pensar en la casa de la Gran Avenida.
Esperamos con paciencia esas 30 y tantas horas que llegara el Papá de esta casa. Entremedio el Santiago me miraba con cara de intriga sobre que hacíamos acá, sobre donde estaba el Papá, sobre que significaban todas esas cajas y pensaba que la mejor respuesta que podía darle era la teta y tenerlo en brazos prácticamente todo el día. Esa noche nos dormimos juntos casi al mismo tiempo…muchas cosas en poco tiempo. Luego yo estuve medio dormida y despierta esa noche reconociendo el lugar, cuidando a mi chiquitito, pensando en el Jorge y en este nuevo trayecto de vida antes de volver a Chile.
Las dos semanas que siguieron fueron un tobogán sin fin. Todos confundidos, ordenando, a veces con hambre, con sueño; muy cansados, viendo el sol, con una lluvia feroz el martes pasado, con la visita del Mistral (un viento fuerte que sopla acá a veces), viendo la ciudad, el mar, el mediterráneo…uf!
Desde ayer las cosas se han calmado medianamente. Todos empezamos a entender los ritmos del otro. La casa esta ordenada y ahora sí parece que somos nosotros quienes vivimos aquí, el Santiago ha dormido grandes siestas y cuando se despierta parece que ya reconoce el lugar.
Hoy que se cumplen 3 meses de su vida, sigue adorando bailar, tomar teta, salir a pasear, que estén con él, que bailen los otros, mirar las hojitas de los arboles. Ya agarra cosas con su mano y una de las cosas que más le gusta es su mano.
Hoy encontramos el mercado de los agricultores locales y compramos cosas ricas.
Hoy pasó otro día importante acá en Hyeres y cuando termino de escribir esto ya está entrando la noche y el Jorge esta con el Santiago que claramente se despertó después de casi media hora de microsiesta.



miércoles, 8 de octubre de 2008

Una timida rutina

Secuencia de risas, reflexiones, juegos, desnudos y pañuelos. El chico esta encontrando su ritmo...una siesta por alli y otra por alla, generalmente una al mediodia y otra tipo 17 horas, 6 o 7 tetas, unos ratos en su silla, otros ratos en su alfombra, el baño, las vitaminas...etc. Cada situacion encuentra su momento en el dia. Un dia que por estos dias se nos acaba al mismo tiempo para los tres. A las 22, tiaguito duerme y nosotros no tardamos.

Aqui la sencuencia entonces.

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jueves, 2 de octubre de 2008

Hyeres

El viaje del Santiago recién comenzó haces dos meses y medio y algo más. Hace un par de días, casi inesperadamente y cuando creíamos que volveríamos a Chile, “Santiago de Grenoble” y nosotros nos mudamos a Hyeres, una ciudad de 50 mil habitantes cercana a la ciudad de Toulon y a 80 km de Nice. En Chile seria un clima similar al de Pichilemu.

El viaje continua y por ahora nos estacionamos en una casa con dos habitaciones, un salón, una cocina, una terraza, un lavadero, dos cuartos de cachureos, un gran patio y una flor de la pluma que cubre gran parte de la entrada de la casa. Para el Santiago es fascinante, las ramas se mecen, las hojas vuelan y para él es como si tuviese ante sus ojos un gran móvil de tamaño gigante.

Cuando llegamos aquí, descargamos y nos fuimos al mar…que casi sin darnos cuenta nos recibía con una puesta de sol que no veíamos hace un buen tiempo ya…pero que para nuestro “Santiago de Grenoble” era su primera vez.

Algunas fotos...