miércoles, 22 de febrero de 2012

Fin del verano y recapitulación de los últimos 9 meses


Entonces mi pequeño, cada vez más grande, como te cuento todo lo que ha pasado en este tiempo?...voy a empezar como en una hipnosis desde ahora hacia atrás, hasta el último blog. Y entonces debiera partir diciendo que hoy 22 de febrero, han partido de casa dos amigos que viajan por el mundo entero. Una travesía que ellos empezaron hace menos de cuatro años, en una mañana de 18 de septiembre del 2008 cuando tu tenias apenas dos meses.

Florent y Aurelie partieron para cumplir un sueño, concretar un anhelo…y hoy termino su estadía en nuestra casa. Compartimos casi un mes juntos. Nos hablaron de sus historias a través del mundo, de Mongolia y sus terrenos planos, de la comida asiática, de Japón, del barco que atraviesa el océano, de los osos, de las rutas que no están hechas para andar en bicicleta…de las gentes y paisajes que ellos encontraron. Estos viajeros, estos aventureros se detuvieron en esta casa (en la que ya estamos hace casi 6 meses) para vivir un tramo de vida juntos. Hicimos cosas muy sencillas pero tan necesarias: preparar a comer, conversar, reírse, jugar.

Ellos parten al final de estas vacaciones, van rumbo al sur a descubrir un paisaje que me gustaría tanto ver, como lo es la tierra austral de Chile. Entonces a propósito de eso te cuento que este verano hemos estado compartiendo con mucha gente. Hemos estado en Algarrobo, cuando la ola te mojo entero y bueno tú ya sabes que el Océano Pacífico es una entidad que merece el mayor respeto. Y esto es otra muestra de cómo creces mi Santi. Antes ese mar “muy gaande” es ahora el mar y tú sientes que debes tener mucho cuidado con él.

También estuvimos en el sur, en el Parque Nacional Huerquehue, con la Carolina Costa. Y vimos cipreses que llevan largo tiempo en el bosque y una cantidad de estrellas que casi sentíamos que se venían encima y el lago y las cascadas. Y te cuento que a ti te encanta estar con gente. Te pone tan feliz, estar con los otros. Y yo veo que tu eres la luz de todos quienes te rodeamos; Yo veo que nadie puede dejar de sonreír cuando te mira, porque tu mi Santi, siempre estas sonriendo, y la sonrisa de los otros es un reflejo de tu corazón alegre.

Entonces aprovecho de decirte que a mediados de año descubriste otro  lugar para ir al jardín y que este lugar es el Micael, donde yo, tu Mamá soy “posesora” del cuarto año. Y tengo que decir entonces que para mí ha sido un regalo ver como la gente te quiere, como la gente que te cruza siempre se sonríe.

Fíjate Santi que los cambios no han sido pocos desde el ultimo blog. Tu Papá, ese hombre lindo que siempre se preocupa por ti, fue a Francia a defender su tesis, y yo digo que fue a defender algo más profundo, fue a defender algo de él mismo, fue a poner a prueba su coraje y desde que volvió se ha vuelto mas liviano, mas sonriente y que todavía cuando se despierta en las mañanas se siente tan contento de haber terminado eso y como que nos quiere más. Y yo siento que tu y yo estamos orgullosos de él y contentos de disfrutar de los beneficios de su tranquilidad.

Yo entré a trabajar a mediados del año pasado y hace mucho tiempo no lo hacía, entonces volver al trabajo, y más aún como profesora, para mí fue un gran desafío. Tú sabes que le enseño cosas a “mis” niños como tú les llamas y una de las cosas que me permite hacer este trabajo con el corazón es tu existencia.

Como yo soy tu Mamá, también le puedo dar a los otros y en eso estoy. Haciendo el ejercicio de dar a otros, y debo decir que esos otros no han sido solo los niños, también sus papas y mis colegas y aun me encuentro en las artes de equilibrar todas estas cosas nuevas porque han sido muchas y no fáciles.
Pero creo que en esta vuelta transformadora, hay más cosas que agradecer. Hemos ganado un doctor, una profesora, una tarde donde te cuida la abuela, otras donde viene la “Abu”, la ayuda de la Sra. Adriana, invaluable… y para mí la experiencia de ampliarme a otras cosas sin perder la oportunidad de verte, de estar contigo.

Nuestras dinámicas cambian y mi guata a veces se niega a partir en las mañanas, pero tu siempre me ayudas con tus parabienes: chao Mamá, que te vaya bien, cuida a tus niños, cuida a tus colegas, cuídate Mamá, hasta mas rato…y entonces yo me voy pensando que te tengo a ti, a tu Papá, mucha gente que quiero, que estamos sanos, que puedo hacer cosas  por otros, que cuando yo me voy tu me deseas lo mejor y siempre me pides que cuide a los otros y no puedo dejar de pensar Santiago que yo tengo la enorme fortuna de ser tu Mamá en este vida, de verte crecer, de tener esa sensación interna de que “sé” que en la noche creciste…entonces eso Santi yo nunca quiero olvidarlo, quiero que eso sea lo que me haga escribir cada día, tratando yo de ser una mejor persona para ti, para todos.

Sigo amándote tanto y tanto, como siempre desde el primer día.
Galia





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